Juegos en edad infantil: claves para el desarrollo físico y emocional de los niños

Durante los primeros años de vida, el juego con movimiento es una necesidad biológica y neurológica. A través del cuerpo, los niños descubren el mundo, adquieren autonomía, desarrollan habilidades cognitivas y sociales y consolidan su bienestar emocional. Este tipo de juego contribuye al correcto desarrollo físico y emocional de los niños.
El movimiento, la base del desarrollo en la infancia
Hasta los seis años, el sistema nervioso central de los niños/as está en pleno desarrollo, y la maduración cerebral depende, en gran medida, del movimiento. Los desplazamientos, saltos, gateo, movimientos espontáneos, equilibrio, manipulación de objetos, etc., activan conexiones neuronales que ayudan a consolidar funciones cognitivas superiores como lenguaje, atención, memoria, lateralidad o razonamiento lógico.
Una infancia sedentaria o hipercontrolada, donde el movimiento se restringe en favor de actividades académicas precoces, puede provocar inmadurez motora, falta de concentración, torpeza psicomotriz, dificultades de aprendizaje o baja autoestima.
¿Qué supone el juego motor para el desarrollo físico y emocional de los niños?
1.- Desarrollo físico integral
El movimiento fortalece músculos, huesos y articulaciones, pero también mejora la coordinación motora, regula el peso corporal y previene problemas posturales.
2.- Estimulación sensorial y neuromotora
El cuerpo en movimiento recibe estímulos propioceptivos, vestibulares y táctiles que son fundamentales para integrar los sentidos y adquirir un esquema corporal maduro.
3.- Mejora de las funciones ejecutivas
La actividad física que implica turnos, cambios de ritmo o seguir reglas, mejora la planificación, la inhibición de impulsos y la flexibilidad cognitiva.
4.- Maduración emocional
Correr, saltar y jugar con otros libera tensiones, canaliza frustraciones y fortalece el autoconcepto. Es decir, a través del movimiento y el juego, el niño/a adquiere seguridad, autonomía y autorregulación.
5.- Sociabilidad y lenguaje
El juego en movimiento, cuando se realiza en grupo, favorece el contacto visual, el uso del lenguaje, la empatía y el desarrollo de habilidades sociales.
Aprovechemos el verano para jugar en movimiento
Es el momento perfecto para contribuir al desarrollo físico y emocional de los niños. Pasamos más tiempo al aire libre y en espacios donde los niños encuentran compañía para sus juegos: la playa, el parque, la piscina, etc. Eso sí, asegúrate de que se mantienen bien hidratados durante el juego.
Según la etapa recomendamos:
De 0 a 3 años
- Juguetes que incentiven la coordinación ojo-mano.
- Juegos de imitación corporal (caminamos como un cangrejo, nos estiramos como un gato…).
- Estimulación vestibular con columpios, balancines o hamacas.
- Espacios amplios y seguros para gatear, rodar, trepar…
De 3 a 6 años
- Juegos tradicionales como el pañuelo, las estatuas, el pilla-pilla, etc.
- Circuitos con saltos, equilibrios, carreras…
- Juegos cooperativos con pelotas, aros, bandas elásticas.
- Actividades de ritmo y danza.
No hay aprendizaje sin movimiento
Nuestra escuela infantil bilingüe de Madrid está diseñada para permitir el movimiento libre de los niños/as, con espacios ricos en estímulos y propuestas que acompañan cada etapa del desarrollo.
Aprender inglés o adquirir competencias cognitivas no está reñido con moverse, saltar y explorar. Al contrario, el aprendizaje se produce cuando el cuerpo, el cerebro y la emoción trabajan juntos.
Desde Menagar te deseamos un verano lleno de movimiento junto a tus hijos. Recuerda que el desarrollo empieza por el cuerpo.
